miércoles, enero 24, 2007

Capítulo 2

No puedo revelar cómo llegó hasta mí, pero lo cierto es que deja que pensar…
Un mail a una casilla que ya no existe desde una dirección que también ha dejado de existir. un link para bajar cantidad de archivos. Ya están a salvo. Tengo copias por todos lados….
“Proyecto Lemming “existe. Una división de armas psíquicas está a cargo. Para poder comprender nociones básicas del proyecto comencé a interiorizarme sobre algunos temas….., hay que concentrarse en las radiaciones, en las frecuencias generadas y en la influencia que pueden tener estas en el funcionamiento de nuestro sensible sistema nervioso.

Si el crujir de una hoja bajo nuestro pies o la exposición de 3 horas a un recital de música metálica pueden generar estados de ánimo en nosotros, ¿cómo no lo hará algo como esto, mucho más sutil, más deliberado, más pensado….?

Me urge marcar los caminos por donde profundizar la búsqueda. Recuerdo con claridad los conceptos de los grandes maestros del esoterismo acerca del “eter”, esa sustancia que sostiene a toda la creación y por la que viajan las vibraciones más sutiles de la materia.
Si el sonido es vibración., si nuestra mente se supone que es sólo un estado de la materia que vibra en una frecuencia determinada, ¿ porque otras frecuencias más potentes no podrían llegar a alterarla de una manera siginificativa? ¿por qué la gente cambia de estados anímicos con tanta facilidad? ¿Es sólo estrés? ¿podemos ser tan infantiles como para seguir asociando ciertas emociones a culturas determinadas? ¿ es la violencia propiedad de tal o cual cultura y la alegría de otra?¿o acaso nos causa demasiado terror el pensar que las emociones también pueden convertirse en un territorio virgen donde se desarrollar las nuevas guerras? Sería trágico…que el único rincón del hombre que había logrado permanecer en el dominio de lo privado sea arrebatado por quien sabe quién…

La primera batalla ya ha comenzado…y se libra en el interior de cada uno…es hora de reclamar la soberanía sobre nuestra emociones, antes de que nos claven una bandera encima y nos transformemos en lemmings….

Yo sé donde están las primeras antenas…todo a su tiempo.

(Si comenzaron a estar más irritables o sienten el irrefrenable impulso de caminar hacia el Este, es hora de que comiencen la búsqueda…)